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Quién somos

KangurFamily al completo
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Somos Tania, Jordi y nuestros pequeños Kanguros y somos los fundadores de esta página web. Somos maestros, educadores, escritores, bloggers, emprendedores pero sobretodo padres. Si algo nos define son nuestras ganas de vivir con nuestras propias reglas disfrutando al máximo de la infancia de nuestos peques.

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Tània Agorreta - 1993

El hilo conductor de mi vida es la pasión por aprender , por conocer nuevas miradas en el mundo, distintas realidades. De pequeña me interesé por el teatro, me cautivó el hecho de poder ser tantas cosas en tan poco tiempo. De repente era un aviador y sólo conocía el mundo des del cielo, o un chamán que veía la solución en el humo de una planta, la realidad cambiaba y ampliaba sus horizontes constantemente. Eso me permitió ver cómo cada persona tenemos asimilada nuestra propia identidad y relación con el entorno, des de nosotros mismos. Al indagar un poco más sobre este tema, tuve la necesidad de imaginar que sucedería si nos relacionásemos des de fuera de nosotros. Descubrí que para ello teníamos que sanar nuestro cuerpo y mente, y nada mejor que una buena alimentación, sana y equilibrada. Así que me puse a estudiar cocina y gastronomía, aprendiendo cómo beneficia cada alimento en nuestro cuerpo, cada tipo de cocción… tania A partir de los estudios de cocina, como si fuera una cuerda, fui tirando de ella investigando y preguntando dónde se inicia esa identidad de relación con el entorno. ¿Cómo podríamos ser más felices? Y la solución me encontró! Las bases de nuestra felicidad se crean en la primera infancia. En los recuerdos, experiencias y emociones que sentimos en la etapa de los 0 a 6 años. Así que empecé a estudiar Educación Infantil, para poder entender mejor cómo acompañar a los pequeños en su alegría de vivir. Me introduje en pedagogía vivencial, Montessori, Waldorf… Buscando una educación respetuosa, que enseñara a las personas a ser personas. Cuando me sentí en harmonía con esa energía, resonando con los niños, comencé con mucha ilusión un proyecto como Madre de Día. Entretanto, había empezado una nueva etapa junto con Jordi, la de ser padres. Una etapa en la que juntos, los 4, hemos aprendido, vivido, conectado, hasta límites insospechados!


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Jordi Imbert - 1985

De muy joven cogía la bicicleta y marchaba tan lejos como podía. Cada vez más lejos. Siempre atraído por la curiosidad de saber que había más allá del río donde había llegado la última vez, o de la montaña, o de la llanura, o del mar… Con los años hay cosas que desaparecen, pero también hay esencias de nosotros que no mueren nunca. Ya después de haber terminado los estudios y de haber empezado a trabajar como maestro de Primaria, decidí dejarlo todo para realizar uno de mis sueños; ir hasta la otra punta del continente asiático por tierra y en bicicleta, por la antigua Ruta de la Seda, recorriendo cada una de las piezas del inmenso rompecabezas que es el continente Euroasiático.
20130909_112415-copy Durante meses, atravesé decenas de países desde Turquía hasta el sudeste asiático. Recorrí miles de kilómetros pedaleando por los paisajes de las mil y una noches, me atacaron perros e hice autostop dentro de un camión cargado de ovejas junto con dos ciclistas más. Subí a cuellos y picos más altos de los que nunca hubiera imaginado, dormí en desiertos con Qashgars y junglas con Mongs, me invitaron a bodas uzbekas y hasta me despertó la trompa de un elefante acariciándome la mejilla cuando dormía al lado de una catarata. Hice amigos con más idiomas de los que hablo, dormí en mezquitas musulmanas y monasterios budistas, sufrí un especie de secuestro en la china, nadé con tiburones e hice submarinismo en aguas cristalinas rodeado en algún momento de más de una docena de tortugas que parecía que bailaran una conga a mi alrededor. Y gracias a la ayuda de cientos de personas a lo largo del camino finalmente conseguí mi sueño, que no era llegar en sí al destino, sino haberme sentido más vivo que nunca mientras encajaba de una en una las piezas de ese rompecabezas gigante.
Ya en Filipinas y después de ver el mundo de una manera muy diferente a como lo veía antes de iniciar este periplo asiático, decidí centrar mis esfuerzos a devolver al mundo una pequeña parte de lo que él me había dado. Así que después de volver a Barcelona decidí viajar nuevamente en Nepal, donde había conocido una activista humanitaria fuera de serie y decidí hacerle su biografía (Indira Ranamagar, una luz en la oscuridad) con el fin de dar a conocer su historia y con los beneficios de este libro ayudar a su tarea; rescatar a niños de las cárceles de su país.
kangurfamily Finalmente después de escribir este libro y aterrizar nuevamente a la cotidianidad inicié una nueva aventura; la de ser padre. Una nueva etapa de la vida que emprendí, junto con Tania con mucha ilusión. Los años de bagaje como educador, el tiempo que invertí viajando por el mundo, y un primer verano viajando por todo Europa con la familia, me han llevado a desear realizar una crianza un poco distinta de la habitual. No deseo mil posesiones, no deseo estar todo el día fuera de casa trabajando… Lo que realmente deseo es disfrutar de mi familia, disfrutar de la infancia de mis hijos y cubrir todas sus necesidades. ¡Así que ha llegado el momento de cambiar el rumbo de nuestras vidas! Y empezar una ruta alternativa… No por ser diferentes por definición, sino porqué nuestros corazones nos piden seguir nuestros propios pasos, nuestras almas quieren tomar sus propias elecciones, sin seguir ninguna ruta establecida ni por cultura ni por tradición. Vamos a criar nuestra hija con apego, en libertad, con amor, en casa y en el mundo, sintiendo la magia del aquí y el ahora en cada rincón, estemos donde estemos, y aprendiendo y compartiendo nuestros aprendizajes en todo momento.


   

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