Porqué ni nuestros hijos ni nosotros comemos animales

Porqué ni nuestros hijos ni nosotros comemos animales
5 (100%) 1 vote

INDICE

Coherencia educacional

Respeto por la libertad de criterios

Coherencia educacional

Los hijos son como un espejo que refleja todo aquello que pasa por delante.

Es tan genial que podamos aprender tanto con ellos! Por eso mismo nos hacen replantearnos muchísimas cosas, y es que ellos tienen un sentido común que en ocasiones los adultos no tenemos. Ellos son «nuevos» en este mundo, y lo preguntan absolutamente todo, no hay nada que den por sentado por aquello de «es que se ha hecho siempre así». Les encanta el «¿pero porqué?» y tienen esa curiosidad con todo lo que sea susceptible a ser diferente.

Nuestro deber como padres es ser coherentes, esta es la palabra que me resuena cuando algunos amigos o familiares me preguntan porqué somos vegetarianos en casa.

 

 

Sé que cada familia, sea vegetariana o no, puede responder con millones de diferentes argumentos a qué es lo que comen en casa y porqué.

Pues no comemos guisantes porqué no nos gustan, o no tomamos azúcar refinado porqué nos altera, o no comemos estofados para cenar porqué no nos sientan bien… Cada familia hace elecciones constantemente a partir de un consenso entre todos los miembros. Y eso es lo que hacemos nosotros también.

De hecho, nosotros (la parte adulta de la familia jeje) ya éramos vegetarianos antes de tener hijos. En nuestra infancia habíamos comido muchísima carne, pero poco a poco entró en nuestra consciencia la palabra coherencia. Y es que para nosotros no era coherente comer carne por varios motivos:

No comer carne ayuda al medioambiente

A parte de que los animales destinados a producir carne están contribuyendo al calentamiento global produciendo más efecto invernadero que incluso todos los medios de transporte juntos, pero es que además si se compara con las legumbres;

para producir 1 kg de carne se necesita 18 veces más tierra, 10 veces más agua, 9 veces más combustible, 12 veces más fertilizante y 10 veces más plaguicidas. Atención al dato: cada kilo de carne de ternera necesita 15.400 litros de agua.

Por lo tanto, si destinásemos todos estos recursos a producir legumbres u otros vegetales, tendríamos alimentos para toda la población de la tierra, sin excepciones de países pobres. Además los países pobres están cosechando vegetales que venden a países ricos, para que éstos los utilicen como pienso para el ganado. Esto definitivamente es un sinsentido…

Porqué los niños vegetarianos tienen más empatía con los animales

No podíamos tener un perro al que estar acariciando, pero en nuestro plato estar comiendo un conejo. Para nosotros era exactamente lo mismo, un animal en toda su esencia. Y estar comiendo ese animal no es en absoluto una muestra de respeto, es propiciar la cadena que se ha creado para criar sin importar las condiciones de vida de ese animal.

Hace unos días fuimos a visitar una fabrica de iogures, y como en todas las industrias lecheras, se separan las crías de sus madres recién paridas. Me imagino yo embarazada 9 meses y que al dar a luz alguien se llevase a mi bebé… Tal vez los animales no tengan nuestro sentido de razonamiento, pero sí tienen sentimientos y vi de primera mano cómo podía estar una vaca puérpera a la que le han quitado su ternero y la llevan a un sacaleches industrializado unas cuantas veces al día. Hablando con amigos no vegetarianos que tienen vacas y se dedican a la industria lechera, nos han podido confirmar este hecho. Al separar las vacas de sus crias, las «madres» se pasan unas 48 horas llamándolas en una especie de lloro inconsolado.

Todo esto viene absolutamente camuflado en un envase con dibujos, anuncios irreales por la televisión, promesas de vitaminas y alimentación saludable… de forma que no puedes esperar qué es lo que hay detrás. Pero una vez tomas consciencia, es imposible volver a consumir todo este sufrimiento.

Ser vegetariano por salud

Está demostrado en epigenética que las emociones pueden llegar incluso a cambiar nuestra cadena cromosómica. Por lo tanto ¿qué estamos comiendo cuando ingerimos un trozo de cerdo que ha sido separado, criado sin poder moverse, engordado, mantenido con luz constantemente para que no parase de comer, y finalmente sacrificado, sin haber conocido nada más que sufrimiento y desamparo?

Des de que somos vegetarianos nos sentimos más enérgicos, hemos tomado más consciencia de nuestra alimentación y seguimos un menú que nos ayuda a planificarnos logísticamente.

Así que con los niños seguimos siendo cada vez más coherentes, y si podemos sustituir la proteína animal por proteína vegetal y seguir estando igual de sanos o incluso más ¿porqué no hacerlo?

Respeto por la libertad de criterios

A pesar de tomar nuestras propias decisiones sobre qué comemos, consideramos imprescindible educar en el respeto por la libertad de criterios. Cada familia escoge la coherencia con sus ideas y pensamientos, y tanto nosotros como los peques muestran respeto cuando compartimos el día con familias que no son vegetarianas. Además los peques siempre han podido probar la carne cuando hemos sido invitados a casa de alguien que sí tomaba carne, pero la verdad es que nunca han querido. Ahora que Li ya tiene más razonamiento para entender de dónde procede cada alimento, ella misma anuncia siempre que salimos a comer «yo soy vegetariana y no como carne» y está muy orgullosa de ello realmente, siente que está actuando conforme a sus creencias.

 

EL PEZ QUE SONREÍA, de Jimmy Liao

Si queréis trabajar con los peques (vegetarianos o no vegetarianos, es lo mismo) el tema del respeto animal, os propongo una lectura genial, muy tierna y encantadora. Se trata de un hombre y un pez que conviven juntos y en armonía, hasta que el hombre toma consciencia que la vida del pez puede ir más allá de estar encerrado en una pecera redonda.

Podéis adquirirlo aquí por unos 17 €.

También está disponible el video en youtube por si queréis visualizarlo con niños algo más mayores, es un corto con animaciones que tocan el corazón de cualquiera 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *