La caja de permanencia

La caja de permanencia
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Introducción a la comprensión del bebé

La permanencia de los objetos es una comprensión que se empieza a adquirir alrededor de los 5-9 meses de vida. Es el primer razonamiento cognitivo que se hace más visible para los padres en sus bebés ya que significa un cambio importante en las actitudes, por eso se habla tanto de ello. Puede significar un avance importante en la memoria de trabajo y en las relaciones afectivas.

Cuando los bebés nacen, entienden que cuando no ven algo es que eso no existe.

Por eso si dejas a tu bebé solo y sales de la habitación o de su campo de visión, empezará a reclamar tu presencia. Para su comprensión, te has ido, y no tiene ni idea de cuando volverás! Poco a poco los razonamientos van madurando, y después de 9 meses de prácticas con la presencia y no presencia de los objetos y personas, empiezan a comprender que algunas cosas, a pesar de no verlas, siguen existiendo!

No es de extrañar que los bebés no sepan si un objeto sigue existiendo cuando no lo ven, de hecho, ni los científicos lo saben! ¿O no habéis escuchado nunca la paradoja del gato de Schrödinger? 😉

En el S. XIX un importante autor llamado Piaget propuso unos estadios y etapas en los que los niños alcanzaban diferentes hitos referentes a la adquisición de la permanencia de objetos. Este desarrollo empezaba a los 9 meses e iba adquiriendo mayor significado pasando por fases como:

  1. el niño no ve un objeto es que no existe
  2. se esconde un objeto y lo busca
  3. se esconde un objeto en dos lugares y lo busca en el segundo lugar

Actualmente la teoría de Piaget ha quedado atrasada por múltiples estudios posteriores que indican que la permanencia de objetos puede adquirirse muchos meses antes, de hecho bebés de 3 meses ya mostraban respuesta hacia este tipo de estímulos. Se cree que estas diferencias son debidas a que la adquisición de la permanencia de objetos va estrechamente ligada a un correcto vínculo afectivo y estimulación materna.

Viendo estos procesos de comprensión, podemos ofrecer materiales que le brinden al niño la posibilidad de experimentar con sus descubrimientos y jugar con las leyes del universo. Una buena opción son las cajas de permanencia.

La caja de permanencia

Son cajas en las que el bebé introduce una pelota por un agujero superior, y ésta sale por abajo. Hay un lapso de tiempo entre que el bebé empuja la pelota hasta que sale en el que no ve donde está la pelota. Este suceso le provoca la curiosidad de seguir jugando hasta descubrir porqué sucede eso.

Este tipo de cajas de permanencia son ideales a partir de los 9 meses, cuando los niños empiezan a relacionar el efecto de causa-consecuencia. Hay dos modelos que nos tienen enamorados:

Esta caja de permanencia tiene 3 pelotas de diferente color, y lo bueno es que está hecha con madera reciclada. Nos encanta que sea tan sostenible 🙂 Podéis adquirirla en este ENLACE de afiliados.

 

Esta otra caja de permanencia no es tanto una caja sino una rampa. Es un modelo diferente pero cumple la función en cuanto al efecto de causa consecuencia. AQUI tenéis el enlace para adquirirlo. 

 

Para más mayores, se puede ofrecer otro tipo de cajas de permanencia con cajón, en las que la pelota caerá dentro del cajón y el niño debe extraerlo para recuperar la pelota.

 

A partir del año y poco la caja de permanencia puede ser con objetos más difíciles de colocar, como monedas, fichas, limpiapipas… Esta caja de permanencia tiene la dificultad añadida del pestillo: asegura horas de entretenimiento! jaja Esta caja en particular está hecha por una familia que se inspiró en su viaje a la india para fabricar este tipo de materiales. Muy chula! Podéis pedir la vuestra en ESTE ENLACE. Aviso, es chiquitita, ideal para que los peques puedan manejarla.

Permanencia sin caja

Otras opciones para experimentar con la permanencia de los objetos pueden ser cubrir objetos con un paño, por ejemplo. A Li le encanta este juego, incluso a veces se esconde ella solita y anda por la casa como un fantasma. Nosotros tenemos unas telas muy suaves y finas, con estampados chulísimos de la marca Aden+Anaïs. Os pongo el enlace también por si os animáis, ya que las muselinas siempre son útiles, desde recién nacidos hasta yo las uso! Y estas, como son de bambú pues hace ya casi 4 años que las tenemos y siguen igual de suaves que el primer día. Muy recomendables.

 

Canción sobre la permanencia

Y para acabar esta entrada, una canción hitazo sobre la permanencia de objetos 😉 Tat! De Damaris Gelabert

 

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